Associació Catalana
de Meteorologia

TETHYS, revista de meteorologia - Núm. 1    

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Estudio experimental y modelización numérica de los procesos físicos
del sistema climático en la capa límite estable

 Joan Cuxart(1), Rosa Maria Soler(2), Enric Terradellas(3) i Jordi Vilà(4)

(1) Instituto Nacional de Meteorología. Servei de Predicció Numèrica
(2) Universitat de Barcelona. Departament d'Astronomia i Meteorologia
(3) Instituto Nacional de Meteorología. Centre Meteorològic Territorial de Catalunya
(4) Universitat Politècnica de Catalunya. Departament de Física Aplicada

1. Introducción
Este es el título de un proyecto de investigación que actualmente llevan a cabo, conjuntamente, tres instituciones -Instituto Nacional de Meteorología (Servicio de Predicción Numérica, y Centro Meteorológico de Catalunya), Universitat de Barcelona (Departament d'Astronomia i Meteorologia) y Universitat Politècnica de Catalunya (Departament de Física Aplicada)-. A continuación se exponen sus aspectos principales. El proyecto está financiado por la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT). Además de los que firman, participan en el proyecto: Carlos Yagüe y Jacobo Orbe (I.N.M.) y José Manuel Redondo, Inmaculada Rodríguez y Laura Conangla (U.P.C.).

2. La capa límite estable
La capa límite atmosférica, la porción de la troposfera más próxima a la superficie de la tierra, tiene una importancia fundamental en el estudio de los fenómenos atmosféricos. Esta parte de la baja atmósfera presenta a menudo una estratificación estable, especialmente, sobre tierra y de noche. La presencia de la capa límite estable juega un papel muy relevante en la formación de nieblas persistentes y de los más graves episodios de contaminación atmosférica. La formación de la capa límite estable puede afectar cualquier lugar, pero es especialmente relevante en les llanuras interiores.

3. Importancia de la capa límite estable para los procesos atmosféricos
La capa límite es el nexo de unión (o de separación) entre la superficie y la atmósfera libre, por tanto, es necesaria la inclusión de los procesos de intercambio que en ella tienen lugar, tanto en los modelos de predicción meteorológica como en los modelos climáticos. La falta de resolución de los modelos para resolver explícitamente estos procesos, especialmente en el caso de la capa límite estable -mucho más delgada-, hace necesaria su parametrización (Kiehl, 1992; Ayotte et al, 1996).
La parametrización consiste en el uso de parámetros a gran escala para diagnosticar y representar los efectos de los procesos atmosféricos de escala menor que la resolución del modelo.
Un ejemplo de la importancia de estas parametrizaciones se puede ver si se piensa que el balance radiativo es, en parte, determinado por la distribución de nubosidad, y en que una correcta representación de las nubes bajas y de las nieblas sólo será posible a partir de una buena parametrización de la capa límite (Garratt, 1992).

4. Principales temas de estudio
Los principales temas de estudio del proyecto son los siguientes:

  • la estabilidad térmica, que es un factor inhibidor de la turbulencia
  • el enfriamiento radiativo de la superficie y el consiguiente enfriamiento de las capas de aire cercanas al suelo
  • las ondas internas (o de gravedad). La distinción entre movimientos ondulatorios y turbulentos en la capa límite estable, así como sus interacciones, no es clara de momento (Einaudi y Finnigan, 1993). Las ondas internas pueden producir turbulencia y ésta generar ondas internas, como pasa cuando ciertas perturbaciones interaccionan con superficies de separación entre capas de diferente densidad. La turbulencia tiene una gran capacidad de producir mezcla y de transportar magnitudes físicas como el momentum, el calor, la humedad o la concentración de los contaminantes, y constituye un mecanismo muy disipativo -es el principal sumidero de energía en los procesos climáticos-. Las ondas, en cambio, pueden distorsionar las distribuciones de densidad o de temperatura, pero no pueden alterar el carácter de la estratificación, a no ser que se rompan y se transformen en turbulencia (Derbyshire y Redondo, 1990). El estudio de la mencionada interacción entre ondas y turbulencia puede ser una de les claves para una mayor comprensión de las características de la capa límite estable
  • los flujos contra-gradiente, es decir flujos de calor ascendente en un entorno estable, se han observado a menudo, aun que la llamada teoría K o de clausura de primer orden no permite este tipo de flujos. Los flujos contra-gradiente y su posible relación con la presencia de ondas internas es otro elemento clave en el estudio de la capa límite estable, especialmente por su papel en la potenciación de las inversiones
  • los factores orográficos. La capa límite estable es muy sensible a las pendientes del terreno y la consiguiente presencia de vientos catabáticos
  • el máximo de viento a niveles bajos (low level jet). La capa límite estable provoca a menudo la aparición de un máximo local de viento cerca de la superficie. Este máximo puede ir asociado a importantes cizallas de viento, generadoras de turbulencia y responsables de un importante proceso de transporte advectivo
  • la intermitencia de la turbulencia (Mahrt y Howell, 1994), permite un desacoplamiento entre la parte superior de la capa límite y los forzamientos superficiales. Esto hace que la turbulencia a una altura cualquiera esté controlada por la cizalla local y la estabilidad de la estratificación en esta altura, (teoría del local scaling, Niewstadt, 1984) más que por los forzamientos superficiales, como pasa con estratificaciones inestables o indiferentes (Yagüe y Redondo, 1995)
  • la formación de nieblas, asociada al enfriamiento radiativo de las noches serenas (Duynkerke, 1991). La estratificación estable dificulta los intercambios turbulentos y, cuando los vientos son muy flojos, se desarrollan nieblas muy delgadas. Con una turbulencia más activa, a veces producida por el enfriamiento radiativo de las capas superiores de la misma niebla, ésta adquiere un mayor espesor, permitiéndole así persistir hasta bien avanzado el día. La interacción de la turbulencia con la condensación es también un capítulo interesante
  • la acumulación y la transformación de los componentes químicos del aire. Los procesos químicos en la capa límite estable son también diferentes de los que tienen lugar en situaciones convectivas o indiferentes. La turbulencia es la principal responsable de la mezcla de los compuestos químicos (Vilà et al, 1993). Así, en condiciones estables, habrá una menor mezcla de los componentes químicos. Se debe tener presente, también, que la velocidad de les reacciones depende de la temperatura, con lo que la presencia de fuertes gradientes térmicos, típica de la capa estable, supondrá la existencia de velocidades de reacción muy diferentes en su sí. La acumulación de determinados componentes químicos, como el ozono o ciertos compuestos nitrogenados, puede alterar también el equilibrio radiativo y potenciar el efecto invernadero.


5. Estudio experimental y análisis de los datos
El estudio de los mencionados temas conlleva un trabajo experimental profundo. Las teorías habitualmente utilizadas en el estudio de la capa límite estable han de ser cuidadosamente verificadas, mediante la comparación de sus predicciones con medidas experimentales. Así, por ejemplo, deben compararse los resultados de la teoría de la semejanza, que se suele utilizar en los modelos climáticos para diagnosticar o predecir el valor de las variables de interés (temperatura, humedad o viento) cerca de la superficie (Noguer, 1996), con los flujos observados directamente, normalmente por el método de eddy correlation, consistente en la medida directa de las fluctuaciones.

Uno de los principales problemas en el análisis de datos experimentales obtenidos en la capa límite estable es la dificultad de separar las contribuciones respectivas de la turbulencia y de los movimientos ondulatorios en las series de datos. Sin hacer esta separación, resulta difícil evaluar teorías o validar simulaciones numéricas.
El estudio de la interacción entre ondas y turbulencia puede realizarse mediante la descomposición de las series de medidas en tres términos: valor medio, fluctuación turbulenta y onda periódica (Hussain y Reynolds, 1978; Finnigan et al, 1984). De la descomposición de Reynolds de las ecuaciones primitivas que gobiernan los movimientos atmosféricos se puede obtener la ecuación de la energía cinética como suma de una energía media, una turbulenta y una de ondulatoria. Cada una de las tres presenta términos de intercambio con las otras y, por lo tanto, permite evaluar las diferentes interacciones.

6. Modelización y simulación
Las parametrizaciones de la turbulencia en la capa límite estable utilizadas actualmente tanto en los modelos de predicción del tiempo como en los climáticos no son satisfactorias. Por ejemplo, la parametrización utilizada en el modelo de predicción del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo utiliza las teorías de la semejanza (Louis, 1979) y se ha comprobado que presenta una tendencia a enfriar demasiado las capas bajas en invierno sobre los continentes. El principal problema radica en que si el enfriamiento superficial es excesivo, la capa límite se sobreestabiliza y se reduce, por lo tanto, el flujo de calor descendente, de manera que la superficie se enfría aún más, entrando así en un proceso claro de realimentación positiva. Para solucionar este problema se propone revisar las funciones de estabilidad, con el fin de incrementar la mezcla turbulenta en situaciones estables. El mismo problema se ha observado en el modelo climático del Hadley Center, que predice un excesivo enfriamiento sobre la Antártida durante el invierno austral.

Los procesos de transferencia turbulenta son responsables de movimientos a escalas más grandes y, por lo tanto, de gran importancia en los modelos de predicción del tiempo y climáticos. Se necesitan esquemas de parametrización de ondas internas y turbulencia más precisos si se quieren mejorar las predicciones de los modelos (Palmer et al, 1986).

Para abordar esta problemática, se realizan estudios numéricos utilizando modelos de alta resolución, con el fin de entender mejor los procesos y llegar a conclusiones aplicables en las parametrizaciones. Este método (Large Eddy Simulations o simulación explícita de los grandes remolinos de la capa límite) se utilizó antes para estudiar la capa límite convectiva (Deardorff, 1972). Sirve también para intercomparar diferentes parametrizaciones o para validar nuevos modelos (Cuxart, 1997).


REFERENCIAS

Ayotte, K. W.; P. P. Sullivan; A. Andrén; S. C. Doney; A. A. M. Holtslag; W. G. Large; J. C. McWilliams; C. H. Moeng; M. J. Otte; J. J. Tribbia; J. C. Wingaard, 1996: An evaluation of neutral and convective planetary boundary-layer parametrizations relative to large eddy simulations. Boundary Layer Meteorology, 79, 131-175.

Cuxart, J. 1997: Planetary Boundary Layer Modeling: from LES to General Circulation Models. Tesis Doctoral. Univ. de Barcelona.

Deardorff, J. W., 1972: Numerical Investigation of neutral and unstable planetary boundary layers. J. Atmos. Sci, 29, 91-115.

Derbyshire, S. H.; J. M. Redondo, 1990: Fractals and waves, some geometrical approaches to stably-stratified turbulence. Anales de Física, serie A, 86, 67-76.

Duynkerke, P. G., 1991: Radiation fog: a comparison of model simulation with detailed observations. Mon. Wea. Rev., 119, 324-341.

Einaudi, F..; J. J. Finnigan, 1993: Wave-turbulence dynamics in the stable stratified boundary layer. J. Atmos. Sci., 50, 1841-1864.

Garratt, J. R., 1992: The Atmospheric Boundary Layer. Cambridge University Press.

Hussain, A. K. M.; W. C. Reynolds,, 1970: The mechanics of an organized wave in turbulent shear flow. J. Fluid. Mech., 41, 241-258..

Kiehl, J. T., 1992: Atmospheric circulation models. Climate system modellingg. K. E. Trenberth Ed. Cambridge University Press.

Louis, J. F., 1979: A parametric model of vertical eddy fluxesin the atmosphere. Boundary Layer Meteorology, 17, 187-202.

Mahrt, L.; J. F. Howell, 1994: An adaptive multiresolution data filter: applications to turbulence and climatic time series. J. Atmos. Sci., 51, 2165-2178..

Niewstadt, F. T. M., 1984: The turbulent structure of the stable, nocturnal boundary layer. J. Atmos. Sci., 41, 2202-2216.

Noguer,. M. M., 1996: Aplicación de un modelo regional de clima sobre Europa: Análisis de los efectos de los errores sistemáticos en las condiciones de contorno. Tesis Doctoral. Univ. Comp. de Madrid.

Palmer T. N.; G. J. Shutts; R. Swinbank, 1986: Allevetion of a systematic westerly bias in general circulation and numerical prediction models through an orographic gravity wave drag parametrization.. Q. J. R. Meteorolog. Soc., 112, 1001-1039.

Vilà Guerau de Arellano, J.; P. G. Duynkerke; P. J. H. Builtjes, 1993: The divergence of the turbulent diffusion flux due to chemical reactions in the surface layer: NO-O3-NO2 system. Tellus, 45B, 23-33.

Yagüe, C.; J. M. Redondo, 1995: A case study of turbulent parameters during the Antarctic winter. Antarct. Sci., 7, 421-433.

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