Associació Catalana
de Meteorologia

TETHYS, revista de meteorologia - Núm. 2    

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JOSEP MARIA JANSÁ GUARDIOLA : 100 AÑOS.

Jaime Miró-Granada Gelabert
meteorólogo

RESUMEN

Don Josep María Jansá Guardiola nació en Reus el año 1901. Un traslado familiar en 1913 le lleva a Maó en donde termina el bachillerato, con premio extraordinario. Acaba en 1926 la licenciatura en Físicas, estudiada por libre, en Barcelona. Este año se inicia en meteorología en el Observatorio de la Base Naval de Maó. En 1934, ya como meteorólogo facultativo, es nombrado Jefe del Centro Meteorológico de Baleares. En 1940, el Servicio Meteorológico Nacional traslada el Centro de Maó a Palma, y con él, en calidad de Jefe, se va Jansá. Su etapa mallorquina, en la que manifestó su gran valía profesional, durará hasta 1966 cuando es nombrado Subdirector del S.M.N., con sede en Madrid, y después Jefe de la Oficina Central, el mayor cargo administrativo que podía lograr un meteorólogo titulado. Antes, en 1947, con una tesis de meteorología teórica había alcanzado el doctorado en Físicas por la Universidad de Madrid, de modo que su larga labor docente comenzada en Maó, terminará con el ejercicio de la cátedra de Climatología en dicha Universidad, en 1974, año de su jubilación profesional. De vuelta a Menorca, fallece en Maó a los 93 años de edad.

La obra de Jansá, entre libros, artículos, comentarios, etc., es muy extensa, de imposible resumen, y le acredita como el más prolífico y polifacético de los meteorólogos científicos españoles. En ella, sentó las bases de la meteorología del Mediterráneo de la que fue su mejor conocedor, como expresaría, ya en 1952, el propio Doctor Fontserè.


INTRODUCCIÓN

Los que hemos tenido la oportunidad y la satisfacción de conocer la extensa obra del Dr. Jansá, Don Josep Mª, hemos de agradecer a la Associació Catalana de Meteorologia la decisión de reunir en estas VII Jornadas Eduard Fontserè las conmemoraciones del centenario del nacimiento del ilustre meteorólogo, a quien ya se le conoce como el profeta de la meteorología del Mediterráneo occidental, y la del vigésimo quinto aniversario del fallecimiento del Doctor Fontserè, indudablemente el padre de la meteorología catalana. En ocasiones citaba Jansá aspectos notables de la obra de Fontserè, cuyos textos tenía a mano; ambos maestros procedían con métodos semejantes en su investigación de la meteorología mediterránea, y en particular de la tramontana. Tuve la suerte de haber tenido a Jansá como mi superior orgánico inmediato durante 25 años, en los que pude disfrutar de su magisterio en lo científico, técnico y profesional, de sus consejos, en lo humano, y de su apreciable amistad, en lo personal. Únicos valimientos míos para escribir estas notas biográficas.

Don Josep Maria Jansá Guardiola, doctor en ciencias físicas y meteorólogo, nació en Reus (Tarragona) el año 1901 de familia procedente de labradores de la comarca de Ripoll. Inició sus estudios de bachillerato en esa ciudad pero en el año 1913, al ser trasladado su padre, don Josep Jansá Capdevila, catedrático de Matemáticas, a Maó (Menorca) prosigue allí el bachillerato con gran brillantez y lo concluye con premio extraordinario. En el curso 1921-22 comienza la licenciatura en Físicas en la Universidad de Barcelona y la termina en 1926, siempre en enseñanza no oficial, con una interrupción de dos años por motivos de salud y de servicio militar. No hay que olvidar que su padre era físico y matemático y debió ser su preparador en dichos estudios.

En 1926 se inicia en meteorología en el observatorio del Servicio Meteorológico Español, sito en la Base Naval, a título de observador. Ingresa en este servicio en 1929, como Auxiliar y en el mismo destino. En 1934 es ya meteorólogo facultativo y al constituirse en Maó el Centro Meteorológico de Baleares se le nombra director del mismo. Durante la guerra civil, cierra el observatorio de la Base Naval y abre otro en la ciudad.

En 1940, el Servicio Meteorológico Nacional crea el Centro de Baleares, en Palma de Mallorca, y nombra Jefe del mismo a Josep Mª Jansá. Empieza la etapa mallorquina de la familia Jansá, que durará hasta 1966. Durante 32 años, por tanto primero en Menorca y después en Mallorca, dirigirá el Centro Meteorológico de Baleares.En él, Jansá desarrolló y llevó a cabo de modo inmejorable, una gigantesca tarea. Sus dotes para la organización y el mando, con ideas muy claras y una autoridad indiscutible, le permitieron ejercer una dirección muy eficiente. Todas las personas que trabajábamos con él sabíamos que esta autoridad la ejercía siempre sin opresión, sin que se notara, sin que mediara una palabra que pudiera sonar como una orden. Una reconvencíón que tuviera que hacer, la expresaba en el seno de una conversación, en términos que podían parecer generales pero que calaban plácidamente en la persona a la que iba dirigida. Pocas veces tuvo que adoptar una forma más severa.

Jansá procedió a organizar el Centro recién creado, tarea complicada que realizó de forma muy inteligente. Piénsese que durante todo su mandato, el crecimiento de la meteorología en España tuvo que adaptarse, contra viento y marea, a las necesidades, o exigencias, de las entidades que cada vez más eran sus usuarias. Estaba acuciada por el rápido desarrollo de las aeronáuticas, civil y militar; por la adaptación a los métodos y sistemas de la meteorología mundial; por la necesidad creciente de información y predicción del tiempo sentida por la sociedad; por el apoyo obligado de la climatología a la agricultura, a la hidrología, al entorno, al urbanismo, a las obras públicas, al turismo creciente, etc. Jansá supo y logró atender a todo: por los años sesenta, al Centro ya le era reconocido un gran prestigio en medios profesionales y científicos. Y ello se debía, sobre todo, al reconocido a su jefe en dichos medios. Cuando, por evolución natural de la profesión, nos tocó reemplazarle en la dirección del Centro, pudimos darnos perfecta cuenta que mantener ese prestigio alcanzado iba a ser una misión casi imposible, en particular a niveles científico y de organización.

En 1966, por exigencias administrativas, se le destina a Madrid como Subjefe de la Oficina Central y Jefe de la Sección de Climatología. En abril de 1970 es nombrado Jefe de la Oficina Central del Servicio Meteorológico Nacional, el más alto cargo, entonces, para un meteorólogo oficial, puesto que ocupará hasta julio de 1971, llegada la fecha de su jubilación. Un poco antes, según creo, no he podido confirmarlo, inició una propuesta del S.M.N. a la O.M.M. para que ésta otorgara la designación de <<meteorólogo del año>> al Dr. Fonseré, lo que ya no pudo realizarse por el fallecimiento de éste. Con la jubilación termina su etapa madrileña. Don Josep Mª regresa a Menorca y se instala en Maó, en donde continúa escribiendo. Pero pronto la salud le impedirá continuar dedicándose a la ciencia. Falleció en Maó a los 93 años de edad.

La labor docente de Jansá fue muy importante. En 1929 ya era Profesor del Instituto Nacional de 2ª Enseñanza de Maó. Continúa esta actividad, inevitable además por razones económicas, en Palma como adjunto numerario en el Instituto Juan Alcover. En 1947 alcanza el Doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, desarrollando un tema de meteorología teórica, y en 1967 se le confía la cátedra de Climatología en la misma universidad, encuadrada esta cátedra en la especialidad de Física de la Tierra y el Cosmos, cuya rama de meteorología dirige su viejo amigo el Profesor Morán. Escribe entonces un texto adecuado a la asignatura << Curso de Climatología>>, de amplia difusión. Impartió clases hasta su jubilación.

Pasemos revista a su obra científico- cultural, que puede calificarse de impresionante, excepcional. En su etapa de Menorca, Jansá inicia su labor de comunicación a distintos medios de aquellos conocimientos que el mismo debió estar aprendiendo en esa misma época. En 1923, poco tiempo después de ingresar en el prestigioso Ateneo de Maó, obtuvo un premio de la Fundación Pelfort otorgado por la Sociedad Barcelonesa de Amigos del País. En 1924 la Sociedad Astronómica de España y América, de Barcelona, le concedió asimismo un premio. Es sorprendente que en el mismo año publicara en la Revista de Menorca un artículo titulado << Apostillas a la teoría relativista>> y luego otro << A propósito de Planck>>. Fijémonos: entonces tenía 23 años, estudiaba su licenciatura en Físicas y Einstein había dado a conocer su teoría en 1916, tan sólo ocho años antes.

En esta misma etapa es muy vasta la producción de Jansá en trabajos destinados a periódicos y revistas. Por ejemplo, hemos podido leer unos treinta en El Bien Público, diario de Maó, en los años 1929-31. Escritos bajo el seudónimo de ALCOR, en los que trata magistralmente una gran variedad de temas. Unos, meteorológicos - la tramontana, las nubes, luz del cielo nocturno, pronóstico y predicción,... -. Otros, de física general - historia de un rayo de sol, la flecha del tiempo, el principio de indeterminación (enunciado por Heisenberg cuatro años antes), constitución de la materia, rayos y ondas,...-. Algunos doctrinales, sobre el materialismo científico, sobre la falta de espíritu matemático, etc. Eran artículos de divulgación, claro está, pero sin menoscabo de rigor científico.

Quizás sorprenda saber que antes de su ingreso en el servicio meteorológico, es decir siendo un "aficionado", le publicaron en los Anales de la Sociedad Española de Meteorología dos artículos: uno sobre la tramontana en Menorca y otro sobre el concepto no termodinámico de la temperatura. En el curso 1929-30 desarrolló en el Ateneo un ciclo de cinco conferencias, bajo el tema general << De las abstracciones matemáticas a las realidades físicas >> encariñado siempre por la precisión y puntualización de los conceptos. La actividad de Jansá se extendía a otros campos, distintos de la meteorología y de la ciencia pero en relación con ellos. Incluso en el campo de la arquitectura: construyó en aquel entonces una catedral del más puro estilo gótico en todos sus detalles. Naturalmente no de piedra, como hubiera deseado, sino con un material como la cartulina y unos instrumentos como las tijeras, la regla y el cartabón. La diminuta catedral, desmontable, era una pura delicia y figuró bajo una campana de cristal en un lugar importante de su domicilio.

En su etapa mallorquina, y tal como había empezado en Menorca, desarrolla su obra de forma autodidacta: a base de libros y concentración. En muchos de sus artículos va más allá de los libros magistrales, en el sentido que "desmenuza" las teorías, colma lagunas, explica detalles que suelen pasarse por alto, sin recargo de exposición. Produce sin cesar enseñanza meteorológica, teórica o de aplicación, y descriptiva de fenómenos meteorológicos, a alto nivel científico, o bien de divulgación seria y precisa. Hay una serie admirable de trabajos en este sentido: sobre <<el régimen de brisas en Mallorca>>, sobre <<la climatología como materia física o estadística>>, o como <<ciencia geográfica>>, <<la visibilidad en meteorología>>, <<la perspectiva atmosférica>>, o sobre <<la dinámica aparente en meteorología sinóptica>>, o <<diagramas espacio temporales>>,etc. Son importantes sus artículos de casos de estudio: <<chubascos de primavera en Baleares>>, <<lluvias de barro>>,<<choques de presión en irrupciones frías>>, <<un frente tormentoso notable>>. Casi todos los trabajos se publicaron en la Revista de Geofísica o por el Servicio Meteorológico Nacional. Entró a formar parte del Instituto Nacional de Geofísica y colaboró en diversas revistas científicas, tales como Iberia, Gaceta Matemática, Ejército, Estudios Geográficos, etc. En la Revista de Aeronáutica le publicaron 25 artículos, diez de los cuales fueron premio anual; en el diario Menorca insertó doce trabajos, con su firma o con su seudónimo ALCOR; en el diario Baleares sostuvo una colaboración semanal durante cinco años. La temática era muy amplia, siempre con la Física de fondo. En un certamen literario en Vic, con motivo del centenario del filósofo reusense Balmes, se le premió <<La física de la bicicleta>>, trabajo exhaustivo de casi 200 páginas mecanografiadas. Un original inédito de Jansá, depositado como algunos más en l´Institut Menorquí d´Estudis, se titula <<El último viaje de Gulliver>>, que hoy llamaríamos novela de ciencia-ficción.

Es una lástima que no esté publicado su trabajo, inédito por tanto, <<El simbolismo en Física>> importante obra de tesis en el campo de la filosofía de la ciencia que se supone escribió entre 1972 y 1977. De entre sus libros, como el <<Manual del Observador de Meteorología>>, de amplia difusión en España y en Hispano América, el <<Curso de Climatología>> ya citado, y otros, destaca su obra magna publicada por el S.M.N. en los años 1959,1960 y 1961, <<Meteorología Teórica>>, en cuatro tomos, Es un tratado de todo cuánto en el plano teórico debía conocer quién se dedicara a la meteorología. Este texto es para el profesional o el aficionado el <<Jansá>>, por antonomasia. En él, el autor repasa todos los aspectos de la física atmosférica sin recurrir a bibliografía, reelaborada de memoria. Es una obra de artesanía. En el prólogo, nos hace Jansá una advertencia:<<En el fondo de esta Meteorología teórica hay una tesis, que en ningún momento queremos perder de vista, y es ésta: la Meteorología es Física y nada más que Física>>.

Ahora, aquí, en esta ocasión que nos reúne, debemos dar el realce que se merece la vertiente, que podemos llamar <<mediterránea>>, de la obra de Jansá. Mucho de lo citado, así como otros artículos como <<La masa de aire mediterránea>>, <<El frente mediterráneo>>, <<Previsión del tiempo en el Mediterráneo Occidental>>,<<La corriente en chorro en el Mediterráneo>>,.... así como lo publicado de la Climatología local, y de Baleares en conjunto, convierte a José Mª Jansá en el profeta de la Meteorología mediterránea, como se ha dicho con fortuna, cuando nadie hablaba de este tema, hoy prioritario. Con seguridad, por los años sesenta, era quien más sabía del tema en todo el Estado español. Lo reconoce el Dr. Fontserè, pionero también de la meteorología mediterránea, cuando le escribe, en una carta fechada en febrero de 1952,<<Tindré molt de gust en veure´l i en rebre les seves opinions sobre fets de Meteorologia mediterrània que m´interessen, i sobre els quals vostè està avui molt més documentat que jo>>.

Manifiesta Jansá su pensamiento de conjunto, su cuerpo de doctrina ,en la conferencia magistral, pronunciada en el salón de actos del S.M.N., en 1964, titulada <<Meteorología del Mediterráneo Occidental>>, publicada en 1966. Para Jansá, <<....el Mediterráneo es seguramente una de las regiones meteorológicas mejor definidas del mundo, como consecuencia de su extraordinaria definición geográfica.>> Lo que conduce a sus espectaculares manifestaciones de tiempo adverso -ciclogénesis abundante, intensas lluvias extratropicales, fuertes vientos locales,....- que lleva a Jansá a declarar a la meteorología mediterránea como peculiar, autárquica y caprichosa y a señalar las bases para desentrañarla. <<--Hemos de seguir estudiándola si queremos adivinar algún día con mayor éxito que hoy las reacciones del carácter caprichoso del Mediterráneo Occidental >>.

Afortunadamente, este estudio ha podido seguir haciéndose. Treinta y más años han transcurridos desde entonces: además del enorme aparato informático que permite un tratamiento, antes insólito, de la información básica existente; además de la aplicación al tema de conceptos y métodos antes no usados, han tenido lugar experiencias de campo extraordinarias. Por ejemplo, las ALPEX, PIREX, gran sacudida científica en la investigación mediterránea, en las que han intervenido grupos de trabajo españoles, primero tímidamente, después en forma co-ejecutiva, que han llegado a liderar el <<Proyecto de Estudios Mediterráneos>>(MCP), establecido por la O.M.M. el año 1984 y convertido ahora en el << Programa MEDEX>> que coordina un grupo de trabajo del C. M. de Baleares. Grupo ,dirigido por cierto por el Dr. Jansá junior, que con labor seria y eficaz va desentrañando los caprichos meteorológicoa del Mare Nostrum, que sería, de vivir, un motivo de orgullo doble para su iniciador el Dr. Jansá senior. Desde el 1964 algunos conceptos han tenido que entrar, naturalmente, en revisión. Es justamente Agustí Jansá el crítico más riguroso de la obra de Don Josep María. Pero afirma...<<el resultat de la comparació amb els coneiximients actuals, ens diu que la visió de Jansá va ser prou encertada i avançada, de manera que es pot considerar globalment vigent.....>> y << algunes de les propostes de Jansà encara són un camí obert de recerca, que convé explorar amb més detall per poder millorar el coneixement actual sobre la meteorología mediterrànea.>>.

La obra de Jansá Guardiola es mucho más extensa de lo que hemos citado. Con decir que en 1943 crea el Boletin del C. M. de B., en cuyas páginas, mes a mes, aparecían comentarios y artículos, la mayoría de su mano aunque sin firma. Todo cuanto meteorológicamente hablando pueda tener relación con Baleares está tratado en el Boletín. Sin lugar a dudas ha sido el más prolífico y polifacético de los meteorólogos españoles. Basta consultar la bibliografía de J.Mª Jansá que el Dr. Bartomeu Barceló incluye en el tomo I de la Revista Territoris. En todos sus escritos, a la claridad de conceptos se une un estilo literario perfecto. Una serie de sus trabajos le valió en 1957 el premio Ciudad de Palma. La Asociacion Meteorológica Española (AME) en 1980 le nombró Socio de Honor. La época en que realizó su obra, no permitió a Jansá darse a conocer en medios afines del extranjero, salvo quizás en países sudamericanos. No viajó ni publicó fuera de España, tuvo que trabajar aislado de corrientes internacionales, lo que confirma su autosuficiencia .

¿ Cómo era Josep Mª Jansá, el hombre? No me veo capaz de expresarlo. Ya he dicho cómo imponía sencillamente su autoridad en el ejercicio de su profesión y dirección. Todos los que hemos sido sus subordinados le reconocemos como maestro y consejero; algunos como amigo personal. Sabemos de su dedicación a su familia: a su esposa Emilia, siempre a su lado, a sus hijos, nacidos en la etapa mallorquina. Era una persona sencilla, en sus costumbres y en su vida, pero dotada de gran personalidad, nunca impuesta. Era serio, pero también un fino humorista. Era un científico cristiano, con ideas claras al respecto, expresadas muchos años atrás. Era de gran bondad. En fin: así le veía yo. Y así lo digo. Muchas gracias.


BIBLIOGRAFÍA.

JANSÀ GUARDIOLA JMª.
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MIRÓ-GRANADA GELABERT, J.<<Josep M. Jansá Guardiola. Notas biográfiques>>. Territoris. Núm. 1/1998. (17-45). U.I.B

 

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