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¿Porque
los meteorólogos se equivocan?
OPINIÓN*
Miquel
Ballester i Cruelles
Experto del OMM, exsubdirector del Servicio Meteorológico
Nacional
A menudo
se escuchan quejas de hoteleros y empresarios del sector del turismo;
los errores de predicción han provocado destrozos. Otras
veces los destrozos son mayores: han implicado desgracias personales
provocadas por tempestades y aguas torrenciales. ¿Cómo
puede ser que se equivoquen?¿Pueden inferirse culpas/ disculpas?
Huyendo de posiciones maximalistas ("siempre se equivocan"/"
nunca se equivocan"), presuntamente emocionales, es necesario
examinar objetivamente las posibles causas que inducen al error
atribuibles a:
·
Los meteorólogos
· El tiempo
· El sistema
· El Instituto Nacional de meteorología
EL
METEORÓLOGO
Los
meteorólogos forman un cuerpo nacional de élite, con
una buena base universitaria (licenciatura o doctorado en Física)
y capacitación técnica específica. Pertenecen
al colectivo de profesionales de excepción, catedráticos
y titulares de universidad (Madrid, Barcelona, Salamanca, Palma),
expertos de la organización Mundial Meteorológica,
investigadores del Consejo Superior de Investigaciones científicas,
etc. Pero centrándonos a los pronósticos del tiempo
podemos contemplar en TV Española el muy conocido pronosticador
que a principios de noviembre, después de un desapacible
y tempestuoso octubre seguido de un periodo de temperaturas altas,
siempre anuncia que " estas temperaturas elevadas no son normales
a estas alturas del año"; evidenciando, de esta manera,
cierto desconocimiento de la climatología y del lenguaje:
el término "normal" hace referencia a fenómenos
que se repiten, como es cada año en este caso. Supuestas
anomalías como esta se presentan otras veces a lo largo del
año, al parecer sin percibirse de ello. También utiliza
la palabra "noreste", inexistente en el Diccionario de
la Real Academia Española ( la correcta es "nordeste".)
La partición geográfica del tiempo en comunidades
Autónomas, empezando sistemáticamente por Galicia,
en lugar de las divisiones orográficas-hidrográficas
naturales es una desviación científica que, por coronación
epifonémica, acaba con la cantarilla de "Baleares y
Canarias", aberración geofísica y meteorológica.
Quiero pensar que esta falta de escrúpulo verbal no afecta
a la ponderada reflexión y estudio del tiempo a la hora de
hacer la predicción. Tengo que añadir, que así
como anteriormente el mapa de previsiones era resultado de un gran
esfuerzo y destreza personal, en la actualidad nos llega perfectamente
elaborado, enviado y recibido desde el Centro Europeo de Predicciones
Meteorológicas, con una cantidad y validez fiables para el
término de 5 días; Ahora la tarea principal es hacer
su interpretación. Quiero felicitar desde aquí las
buenas predicciones emitidas en otras televisiones autonómicas
EL
TIEMPO
El
aparente disparate de culpar al tiempo forzaría una cierta
explicación. Este no es igualmente pronosticable ya que se
dan casos fáciles y otros de difíciles. Es un ejemplo
la nefasta situación de bloqueo, que se ve a venir cuando
empieza pero no cuando se acaba. Es típica de una situación
bipolar: bajas presiones al sur del Mediterráneo y altas
al norte. La circulación del aire es la contraria al reloj
en aquellas y en su sentido estas: dando así vientos de levante
entremedio parando la entrada de los frentes nebulosos y precipitantes
de poniente. La situación puede persistir días y semanas
y desaparecer precipitadamente. Por el contrario, el anticiclón
de verano no presenta ningún rompecabezas a la hora de predecir
el buen tiempo.
EL
SISTEMA
Perfilamos
la historia en 3 grandes periodos: 1º la segunda mitad del
s.XIX, donde la meteorología es una especie de ciencia natural,
descriptiva. 2º La primera mitad del s.XX, cuando se abre y
extiende como ciencia física. 3º la segunda mitad del
s.XX, cuando las leyes físicas, expresadas matemáticamente,
encuentran solución por cálculo automático.
Queda pronosticado el movimiento del aire a través de configuraciones
futuras de isolíneas; esto determina los fenómenos
asociados. El aforismo seria " darme el campo futuro del movimiento
y os diré el tiempo que hará". El grado de complejidad
de modelos matemáticos y la velocidad computacional han llegado
al tal punto de perfección que la Meteorología dinámica
puede figurar, sin hipérbole, entre las ciencias exactas.
La concatenación con otras ramas (física de nubes
y precipitaciones, termodinámica del aire, electricidad atmosférica)
dan soporte a la aplicación del aforismo. Sin embargo, ¿se
ha llegado a la cima? En todo caso hace de separación con
una nueva doctrina científica conocida como "Dinámica
del Caos" que, precisamente fue iniciada por un meteorólogo
(E.N. Lorenz) y continuada enjondre (Matemática, Economía,
Biología.) Un tipo de impredictibilidad al límite
del determinismo quede constancia más como testimonio sincero
de una realidad teórica que como una excusa fácil
o válida para los errores inexcusables en la predicción
del tiempo.
EL
INSTITUTO NACIONAL DE METEOROLOGÍA
Por
Real Decreto 1129/78 tiene las cometidas siguientes:
1.
Dirigir, desarrollar y coordinar las actividades meteorológicas
de cualquier naturaleza en el ámbito nacional
2. Representar las actividades meteorológicas en los organismos
y ámbitos internacionales. Por otro lado, los miembros de
la Organización meteorológica Mundial son los estados,
y sus "representantes permanentes" son los directores
de los respectivos Institutos o Servicios Meteorológicos
(artículos 3 y 7 del Convenio de Washington y Regla 10 del
Reglamento General). En consecuencia, resulta indispensable que
la persona ideal para ocupar un cargo de tal importancia cumpla
los siguientes requisitos:
1.
Dominar los aspectos científicos, operativos y técnico-administrativos
de un servicio meteorológico y juntamente con la experiencia,
conocer bien los elementos de coordinación de las actividades
para ejercer la dirección.
2. Conocer el funcionamiento de los organismos internacionales que
tendrá que atender, los procedimientos seguidos en las reuniones
y del carácter de los compromisos que se realizan; dominar
las lenguas oficiales de los mismos y estar habituado a negociar
y establecer relaciones exteriores. Tanto para este punto como el
anterior, gozar de un prestigio en la materia para poderla dirigirla
al interior y representar de una forma digna y eficaz el Estado
miembro que representa al exterior. Con esta preparación,
son o han sido Directores de Servicios europeos y del mundo, meteorólogos
que han visto coronada su vida profesional con la dirección,
que tan solo la han abandonado al jubilarse. Entre ellos recordamos
catedráticos (Sutton, Van Mieghem), académicos (Fedorov,
Bjerknes), investigadores (Fjortoft, Mason) y muchos otros. ¿Es
este el caso de España? No. Desde el año 1977 los
ministros de turno han ido sucediéndose hasta contabilizar
un total de 9 veces el Director General del Instituto Nacional de
Meteorología, poniendo a cargo personas aliena a la profesión,
en sincronía con las crisis gubernamentales o los cambios
de legislatura. El ejemplo más triste es el de un ministro
que nombró a un cuñado suyo, abogado, con el cual
coincidí en una reunión internacional y donde le ofrecí
mi ayuda para presentarle otros directores que yo conocía;
para mi escándalo me dijo que no importaba, así mismo
no conocía ni el idioma. Ahora coincido con los señores
ministros: todos los directores generales eran prescindibles. Pero
si no lo eran, ¿porque los quitavan? Y si lo eran,¿porque
los ponían?. "De nihilo nihilum".
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